UNIVERSIDAD ESTATAL DE BOLÍVAR
FACULTAD DE CIENCIAS
AGROPECUARIAS RECURSOS NATURALES Y DEL AMBIENTE
ESCUELA DE INGENIERÍA AGRONOMICA.
MATERIA:
FITOPATOLOGIA APLICADA.
TEMA: SOYA. (Glycine max)
DOCENTE: ING.
MARCELO ROJAS.
ESTUDIANTE:
ALVARO XAVIER PAZMIÑO
G.
GUARANDA - ECUADOR
2014
INTRODUCCION
La
soya (Glycine
max) es una especie de la familia de las leguminosas (Fabaceae)
cultivada por sus semillas, de medio contenido en aceite y alto de proteína. El
grano de soja y sus subproductos (aceite y harina de soja, principalmente) se
utilizan en la alimentación humana y del ganado.
Esta especie es originaria de China y su nombre (soy) proviene del Japón. Se comercializa en todo el mundo, debido a sus múltiples usos.
El cultivo de la soja esta ampliamente difundido a lo largo del planeta. Los cuatros países con mayor producción de soja son Estados Unidos, Brasil, Argentina y China. China es el principal consumidor de soja a nivel mundial destinándola a alimentación de pollos y cerdos.
Esta especie es originaria de China y su nombre (soy) proviene del Japón. Se comercializa en todo el mundo, debido a sus múltiples usos.
El cultivo de la soja esta ampliamente difundido a lo largo del planeta. Los cuatros países con mayor producción de soja son Estados Unidos, Brasil, Argentina y China. China es el principal consumidor de soja a nivel mundial destinándola a alimentación de pollos y cerdos.
Las plantas son
auténticas fábricas de productos químicos, ya que durante el proceso de
crecimiento y maduración sintetizan miles de substancias diferentes. De hecho,
hasta hace poco la mayoría de los medicamentos se obtenían de las plantas y,
aún hoy día, sustancias como la cafeína, cocaína y morfina siguen obteniéndose
de las mismas.
Los
alimentos vegetales también contienen muchos productos químicos diferentes;
algunos se conocen con los nombres de carbohidratos, proteínas, grasa y vitaminas,
es decir, los denominados nutrientes, ya que son necesarios para un metabolismo
normal del organismo. Además de estos componentes, estos alimentos contienen
otras substancias, conocidas con el nombre de fitoquímicos y que no se
consideran nutrientes. Muchas carecen de actividad conocida en el organismo,
pero otras pueden ejercer acciones perjudiciales (colesterol,
purinas, ácido oxálico, antinutrientes, etc.) o también acciones beneficiosas.
La
mayoría de los efectos de los fitoquímicos no se ha estudiado en profundidad,
aunque actualmente se esta investigando muy activamente en este campo. Se
piensa que muchos de ellos pueden tener efectos beneficiosos, especialmente en
la prevención de algunas enfermedades como la arteriosclerosis o
el cáncer.
Un
tipo especial de fitoquímicos que se encuentran en la soja y productos
derivados de la misma como el tofu, así como en algunos granos integrales de
cereales o en las semillas de linaza, son los fitoestrógenos. Dentro de los
fitoestrógenos se incluyen varias substancias diferentes como isoflavonas,
coumestanos, lignanos o genisteina que comparten una estructura química similar
a los estrógenos.
Acciones
de los fitoestrógenos
Estas
substancias tienen una importante actividad antioxidante y también acciones
similares, aunque considerablemente más débiles, que los estrógenos u hormonas
sexuales femeninas. Esta peculiar acción “hormonal” confiere a los
fitoestrógenos algunas características muy interesantes en la prevención y
tratamiento de algunas enfermedades, por lo que han sido probablemente los
fitoquímicos más estudiados.
Fitoestrógenos
y cáncer de mama
A
los fitoestrógenos se les han atribuido varias acciones beneficiosas, y quizás
la más importante sea la posibilidad de disminuir el riesgo de cáncer de mama.
Desde hace tiempo se sabe que las poblaciones con elevado consumo de soja, como
las de China y Japón, tienen un riesgo pequeño de desarrollar cáncer de
mama, pero cuando emigran a países como Estados Unidos este riesgo
aumenta hasta llegar en dos generaciones a igualar al de la población
americana.
Esta
modificación del riesgo de sufrir cáncer de mama fue atribuida durante muchos
años al menor consumo de grasa en estas poblaciones residentes en Asia, pero
los últimos estudios epidemiológicos han descartado esta posibilidad, creciendo
la hipótesis de que el consumo de soja, por su contenido en fitoestrógenos,
puede disminuir este riesgo.
Se
ha demostrado en repetidos experimentos con animales que los fitoestrógenos
impiden o disminuyen el desarrollo de cáncer de mama, pero los tumores
experimentales en los animales son bastante diferentes a los tumores en
personas y aunque, hoy por hoy, no se dispone de demostración inequívoca de que
los fitoestrógenos disminuyan el riesgo de padecer cáncer de mama, los estudios
en el laboratorio, en animales o los estudios epidemiológicos en diferentes
poblaciones apoyan esta hipótesis. En cualquier caso, una dieta con soja o sus
derivados es una dieta sana y sin efectos nocivos en las poblaciones que la
consumen.
Aunque
no hay una clara demostración científica, las dietas macrobióticas, que
incluyen entre sus alimentos la soja y los productos derivados, se han relacionado
con menor incidencia de cáncer de mama, próstata y
colon, e incluso con mejor respuesta al tratamiento de algunos tumores. Este
efecto también se ha atribuido a los fitoestrógenos.
Fitoestrógenos
y cáncer de próstata
El
cáncer de próstata con manifestaciones clínicas también presenta una frecuencia
10-15 veces superior en Estados Unidos que en Japón. Los fitoestrógenos de la
soja inhiben el crecimiento de las células de cáncer de próstata en cultivos y
disminuyen las lesiones precancerosas en la próstata de los ratones y ratas.
En
los pacientes con este tipo de cáncer con metástasis, se utilizan los
estrógenos para retardar su crecimiento, por lo que se sospecha que los
fitoestrógenos también puedan contribuir a disminuir la aparición de este tumor
y controlar su progresión.
En
algunos estudios epidemiológicos en poblaciones orientales se ha encontrado que
el consumo de tofu disminuye el riesgo de cáncer de próstata.
Fitoestrógenos
y osteoporosis
Los
estrógenos (hormonas sexuales femeninas) juegan un papel importante en el
depósito de calcio en el hueso, y los fitoestrógenos de la soja, por una acción
similar, pueden favorecer el contenido de calcio en el hueso y prevenir
la osteoporosis en
las mujeres.
La
ipriflavona es una sustancia sintética con estructura química similar los
fitoestrógenos y que al metabolizarse en el organismo produce fitoestrógenos
idénticos a los de la soja. Esta sustancia aumenta la calcificación del hueso,
por lo que se piensa que los fitoestrógenos también pueden compartir este
efecto.
En
ratas también se ha demostrado que los fitoestrógenos aumentan el calcio óseo
con una potencia similar a los estrógenos, y algunos estudios en mujeres
postmenopáusicas también demuestran un aumento en el contenido de calcio óseo
con el consumo de unos 40
gramos de proteínas de soja. Esta cantidad es algo
elevada y difícil de alcanzar tomando alimentos naturales procedentes de la
soja.
Fitoestrógenos
y síntomas de la menopausia
Los
derivados de la soja también se han demostrado útiles en el tratamiento de los
sofocos, que sufren algunas pacientes tras la menopausia,
en quienes no eliminan los síntomas pero reducen su frecuencia. Aunque los
fitoestrógenos pueden ser útiles en estos casos, y, además, gozan de la aureola
de “remedio natural” hay que recordar que el mayor efecto en la prevención de
los sofocos y osteoporosis se consigue con la administración de estrógenos, que
se obtienen de una fuente tan natural como la orina de yegua.
Fitoestrógenos
y colesterol
Los
fitoestrógenos también ejercen un efecto favorable sobre el colesterol ya que
descienden el nivel de colesterol LDL (colesterol malo) y suben el del
colesterol HDL (colesterol bueno) y, además, en monos previenen el desarrollo
de arteriosclerosis.
Otros
efectos de los fitoestrógenos
EL
único efecto nocivo encontrado en animales que ingieren grandes cantidades de
fitoestrógenos es una disminución de la fertilidad. Este efecto no se ha
detectado en humanos y de hecho las poblaciones china y japonesa, que toman
mayores cantidades de fitoestrógenos, no se caracterizan por una menor
fertilidad.
Aunque
la mayoría de los estudios indican que la soja, el tofu y otros productos
derivados de ésta pueden tener estos beneficios, probablemente mediados por los
fitoestrógenos, no hay suficiente base científica para recomendar el uso de
suplementos de fitoestrógenos o extractos de soja. Estos productos, al igual
que las vitaminas, lo mejor es tomarlos en la forma natural de los alimentos en
los que se encuentran y no dentro del envoltorio de una cápsula.
La
soja contiene isoflavonas, un tipo de fitoestrógenos con acción antioxidante y
a las que la soja debe parte de sus propiedades. Durante el periodo fértil de
la mujer, la exposición excesiva a los estrógenos humanos (hormonas sexuales
femeninas) constituye uno de los factores de riesgo para desarrollar cáncer de
mama así como cualquier otro tipo de cáncer dependiente de hormonas como el
cáncer de endometrio o de útero. Si estas hormonas humanas están presentes en
niveles demasiado elevados, pueden provocar la división de las células, seguido
de un crecimiento incontrolado de las mismas que podría dar lugar a la
aparición de un tumor maligno.
Los
fitoestrógenos que contiene la soja son estrógenos de origen vegetal. Su forma
y estructura es similar a la de los estrógenos humanos, pero poseen una acción
más débil sobre las células. El interés que ha despertado la soja se debe por
tanto a la posibilidad de que los fitoestrógenos sean susceptibles de reducir
el riesgo de una división celular descontrolada. Además se conoce su posible
capacidad para tratar o prevenir otras enfermedades y trastornos en los que
intervienen los estrógenos como la osteoporosis, las enfermedades
cardiovasculares o los síntomas relacionados con la menopausia.
Datos
obtenidos en diferentes estudios han comprobado que países como Japón en los
que el consumo de soja está muy extendido (se ingiere entre 20 y 50 miligramos
de fitoestrógenos al día), el riesgo de padecer cáncer de mama es de cinco a
ocho veces menor que en los países de Europa occidental como España, donde el
consumo de estas sustancias ronda el miligramo diario.
Existen
otros alimentos que poseen fitoestrógenos entre los que se encuentran las
legumbres. Éstas contienen cantidades apreciables de fitoestrógenos aunque son
bastante inferiores a las presentes en la soja. El té y el ginseng también
contienen fitoestrógenos. Sin embargo en el caso del ginseng conviene no abusar
de su consumo ya que su exceso puede provocar la aparición de diversos efectos
secundarios entre los que se encuentra el hiperestrogenismo (aumento de
estrógeno en la sangre).
Cómo incluir la soja en la dieta
La
soja es una legumbre y por tanto se puede preparar hervida como si se tratara
de un plato de lentejas o de garbanzos. Sin embargo, el mercado cada vez ofrece
una mayor variedad de productos derivados de la soja que hacen más numerosas
las posibilidades de incluirla en la dieta.
El
tofu es la cuajada de la leche de soja. Su sabor es neutro y puede emplearse
como ingrediente para las ensaladas o para elaborar platos tan variados como
hamburguesas, tortillas, empanadillas...
El
miso, un fermento elaborado con soja y sal marina, es un buen acompañamiento
para un plato de arroz.
El
tempeh, procedente de la fermentación de los granos de soja, posee una textura
compacta que hace posible que pueda prepararse a la plancha, frito, al vapor,
estofado, al microondas, rallado o incorporado en una sopa.
El
seitán es un derivado de la soja con un aspecto muy similar al de la carne por
lo que en muchos casos recibe el nombre de "carne vegetal". De hecho,
las posibilidades que el seitán ofrece en la cocina son casi tan numerosas como
las de la carne, ya que puede prepararse frito, empanado, etc, y acompañarlo de
guarnición como si se tratase de un filete.
Existen
también otros productos derivados de la soja como el batido de soja o el tamari
(salsa de soja) que resultan muy sencillos de incluir en la alimentación. El
batido puede consumirse del mismo modo que la leche de vaca, y el tamari
resulta muy agradable en sopas y guisos siempre que se utilice en su justa
medida ya que posee un sabor bastante intenso.
En
el mercado se pueden encontrar diferentes productos como yogures o zumos que
incorporan soja en su composición, sin embargo las cantidades de soja que
contienen son muy pequeñas. Por tanto, si se desean obtener los beneficios que
ofrece la soja lo más conveniente es recurrir a la soja como tal y a sus
derivados.
Normalmente
asociado a la soja escuchamos dos terminos con nombre extraño y contradictorios
efectos sobre nuestro organismo, los fitoestrógenos y las isoflavonas. Para
simplificar un poco las cosas diremos que las isoflavonas son un tipo de
fitoestrógenos.
Primero
veremos qué son los fitoestrógenos a nivel genérico y después veremos
concrétamente las propiedades de las isoflavonas que son los fitoestrógenos de
la soja.
Los fitoestrógenos
Los
fitoestrógenos son compuestos químicos no esteroideos, que se encuentran en los
vegetales pero son similares a los estrógenos humanos, y con acción similar
(efecto estrogénico) u opuesta (efecto antiestrogénico) a éstos
Estos
compuestos son principalmente flavonoides. Los mejor conocidos son las
isoflavonas que se encuentran habitualmente en la soja y en el trébol
rojo. El lignano también es un
fitoestrogeno importante aunque no es un flavonoide.
Para
ejercer su acción beneficiosa sobre el organismo, deben ser alterados por la
flora intestinal y luego metabolizadas y transformadas a nivel hepático.
Parece
que se van aclarando los terminos, los fitoestrógenos son como los estrógenos
pero procedentes de las plantas (el prefijo fito- viene del griego
"phytón", que significa vegetal). Pero, ¿qué son los estrógenos?
Los
estrógenos son hormonas sexuales esteroideas (derivadas del
ciclopentanoperhidrofenantreno) de tipo femenino principalmente, producidos por
los ovarios y, en menores cantidades, por las glándulas adrenales.
Es
curiosa la definición de estrógeno del diccionario de la R.A.E.:
Estrógeno.
(De
estro y ‒́geno). Sustancia que provoca el estro (‖ celo de los mamíferos).
Resumiendo
y simplificando un poco: los fitoestrógenos son como las hormonas sexuales
femeninas pero procedentes de las plantas.
La
actividad estrogénica de los fitoestrógenos fue descubierta en 1946 al
investigar la "enfermedad del trébol", en la que las ovejas
australianas quedaban estériles al ingerir grandes cantidades de trébol rojo.
Las funciones de los estrógenos
son:
Los
estrógenos inducen fenómenos de proliferación celular sobre los órganos,
principalmente endometrio, mama y el mismo ovario. Tienen cierto efecto
preventivo de la enfermedad cardiovascular y, sobre el endometrio, actúan
coordinadamente con los gestágenos, otra clase de hormona sexual femenina que
induce fenómenos de maduración. Los estrógenos presentan su mayor concentración
los primeros 7 días de la menstruación.
Los
estrógenos actúan con diversos grupos celulares del organismo, especialmente
con algunos relacionados con la actividad sexual, pero también con el cerebro,
con función endocrina pero también neurotransmisora.
Al
regular el ciclo menstrual, los estrógenos afectan el tracto reproductivo, el
urinario, los vasos sanguíneos y del corazón, los huesos, las mamas, la piel,
el cabello, las membranas mucosas, los músculos pélvicos y el cerebro. Los
caracteres sexuales secundarios, como el vello púbico y el axilar también
comienzan a crecer cuando los niveles de estrógeno aumentan. Muchos de los
sistemas orgánicos, incluyendo los sistemas musculoesquelético y
cardiovascular, y el cerebro, están afectados por los estrógenos.
Debido
a su relación con el crecimiento celular:
En
el desarrollo de la mayoría de los casos de cáncer de mama juegan un papel
fundamental las hormonas, en especial los estrógenos.(fuente Enciclopedia Libre
Universal en Español)
Aunque
hay muchos cereales y plantas que contienen fitoestrógenos, como los lignanos
(en las semillas de lino, cereales integrales,
legumbres), los cumestanos (en la alfalfa, lentejas, frijoles), los
indoles (en las verduras de la familia de la col), las más estudiadas son las
isoflavonas (los flavonoides de la soja, trébol rojo, te verde y negro, uva) ya
que son las más parecidas a los estrógenos producidos por nuestro organismo. La
soja destaca en especial por su alto contenido en isoflavonas (100gr de soja
contiene 300mg de isoflavonas).
En
1923, Allen Doisey describe productos derivados de las plantas con actividad
estrogénica, entre los cuales están las isoflavonas de soja. Las isoflavonas
son sustancias diferentes a los esteroides endógenos humanos con capacidad de
unirse a los receptores estrogénicos. Sus más importantes son genisteína y
daiceína
Se
pueden clasificar como moduladores selectivos de los receptores de estrógeno.
Son
compuestos no esteroideos con actividad 100 a 1000 veces menor que el estradiol.
Es
decir, que los fitoestrógenos tienen una acción mucho menor que los estrógenos
reales (el estadiol es un estrógeno).
Pero
para entender realmente la clasificación de las isoflavonas como moduladores
selectivos de los receptores de estrógeno debemos conocer qué significa este
término:
En
farmacología, un modulador selectivo de los receptores estrogénicos (conocido
también por el acrónimo MSRE o por el inglés SERM) es un compuesto que se une a
los receptores estrogénico de las células, simulando la actividad de los
estrógenos en ciertos tejidos, mientras que inhiben su acción en otros.
Es
decir, un SERM actúa unas veces como un estrógeno pero otras veces bloquea su
acción. Los fitoestrógenos son un tipo de SERM que se conoce como fitoSERM.
Por
ejemplo, el Femarelle® (o DT56) es un medicamento de tipo fitoSERM para el
tratamiento de la menopausia y la salud ósea que se obtiene a partir de las
semillas de soja. De la página web del producto podemos leer:
La
combinación única de cumestanos y lignanos en Femarelle® representa una
novedosa y efectiva solución. El mecanismo de selección de la acción de
Femarelle® le permite actuar como un agonista en los receptores de estrógenos
y, por tanto ejercer un efecto favorable sobre los síntomas de la menopausia y
la DMO, mientras que un efecto antagonista sobre los receptores de estrógenos
en la mama y en el útero. (fuente femarelle.us, traducido automaticamente por
Google)
Es
curioso que obteniendose el producto de la soja se resalten las propiedades de
los cumestanos y lignanos y no las isoflavonas.
Las hormonas
Estamos
viendo que las hormonas juegan un papel importante en los efectos de la soja
(debido a los fitoestrógenos que contien). A todos nos suenan las hormonas y
las relacionamos con el estado de ánimo, el deseo sexual, depresión, menopausia
pero no estaría de más conocerlas un poco mejor.
Las
hormonas son los mensajeros químicos del cuerpo. Viajan a través del torrente
sanguíneo hacia los tejidos y órganos. Surten su efecto lentamente y, con el
tiempo, afectan muchos procesos distintos, incluyendo:
v
Crecimiento y desarrollo
v
Metabolismo: cómo el cuerpo obtiene la energía de los alimentos que
usted consume
v
Función sexual
v
Reproducción
v
Estado de ánimo
Las
glándulas endocrinas, que son grupos especiales de células, producen las
hormonas. Las principales glándulas endocrinas son la pituitaria, la glándula
pineal, el timo, la tiroides, las glándulas suprarrenales y el páncreas. Además
de lo anterior, los hombres producen hormonas en los testículos y las mujeres
en los ovarios. (fuente MedLinePlus)
Las
hormonas se pueden dividir en dos grandes grupos:
Hormonas
peptídicas. Son derivados de aminoácidos, de oligopéptidos o de polipéptidos.
En general, este tipo de hormonas no pueden atravesar la membrana de la célula,
por lo cual los receptores para estas hormonas se hallan en la superficie
celular. Las hormonas tiroideas son una excepción, ya que se unen a receptores
específicos que se hallan en el núcleo.
Hormonas
lipídicas. Son esteroides o eicosanoides. Dado su carácter lipófilo, atraviesan
sin problemas las membranas celulares y sus receptores específicos se hallan en
el interior de la célula. Estas hormonas llegan incluso hasta el núcleo de la
célula, en el que se encargan de activar o desactivar determinados genes,
regulando la síntesis de proteínas
Como
hemos visto, los estrógenos, que son hormonas esteroides (y por tanto creadas a
partir de colesterol) son lipídicas y pueden atravesar la membrana de las
células (formada también a partir de colesterol)
Podemos
determinar que hay una relacion muy clara entre estrogenos-colesterol-celulas
pero esta relacion se pierde en los fitoestrogenos al no ser esteroides. No se
si esto es importante, ya veremos más adelante.
Hasta
ahora hemos visto que los fitoestrógenos son parecidos a las hormonas, por
tanto su efecto sobre el organismo será similar al de la hormona imitada pero
de menor intensidad:
Los
fitoestrógenos se colocan en los sitios receptores en células destinadas para
estrógeno. Esto da como resultado una estimulación parcial de esos receptores,
menos intensos que si se hubiera adjuntado verdadero estrógeno, pero más fuerte
que si nada hubiera estimulado esos receptores en absoluto. Esto conlleva a un
resultado dual. En mujeres que tienen considerable estrógeno, el alto consumo
de fitoestrógenos tiende a ocupar los sitios receptores y mantener lejos al
estrógeno real. El efecto neto es reducir la acción general del estrógeno.
Debido a que el estrógeno fomenta numerosas formas de cáncer (como el cáncer de
mama), esto puede reducir el riesgo de cáncer. Sin embargo, en mujeres que
tienen poco estrógeno (por ejemplo, después de la menopausia), el consumo de
grandes cantidades de fitoestrógenos tenderá a imitar el efecto del estrógeno
faltante, reduciendo síntomas como bochornos.
(fuente CRDAMC)
Llegado
a este punto cabe hacer una reflexión. Esto es una reflexión mía y no lo he
leído en ningún sitio, por tanto tan solo debe tomarse como una suposición.
Hemos visto que los receptores de los estrógenos se encuentran en los nucleos
de las células, por este motivo los estrógenos tienen afinidad por los lípidos,
para poder atravesar la membrana celular y unirse a los recptores del nucleo.
Pero, ¿qué ocurre con los fitoestrógenos?. Parece que sus efectos son similares
a los de los estrógenos, pero si no pueden atravesar las membranas de las
células porque no son esteroideos (no son solubles en lípidos) no podran actuar
sobre los receptores de los estrógenos y de poco les servirá esa similitud.
Como he dicho, esto es solo una suposición y no he conseguido desmentirla ni
corroborarla aunque sigo en ello. Cuando tenga más información la incluiré.
Los flavonoides y las
isoflavonas
Los
flavonoides tienen una función protectora y de subsistencia en las plantas
(insecticida, protección de los rayos solares, defensa del herbivorismo,
atracción de animales, antifungico,), parece pués lógico pensar que podamos
usarlos para proteger el organismo de sustancias externas oxidantes como los
rayos solares, la polución, sustancias químicas, y muchos estudios que hablan
de los beneficios de las isoflavonas van en esa dirección.
Los
flavonoides se encuentran en frutas, verduras, semillas y flores, así como en
cerveza, vino, té verde, té negro y soja, los cuales son consumidos en la dieta
humana de forma habitual [...]. Los flavonoides se encuentran también en
extractos de plantas como arándano, gingko biloba, cardo, mariano o crataegus.
(fuente: ver 7 en referencias)
Un
flavonoide muy conocido es el tanino:
En
las plantas cumplen funciones de defensa ante el herbivorismo. Los taninos en
general son toxinas que reducen significativamente el crecimiento y la
supervivencia de muchos herbívoros cuando se adicionan a su dieta. Además,
tienen potencial de producir rechazo al alimento en una gran diversidad de
animales.
Como
hemos visto al inicio, las isoflavonas (muy abundantes en la soja) son un tipo
de flavonoides con características fitoestrogénicas, es decir, de actuar como
los estrógenos.
Muchos
estudios avalan las capacidades antioxidantes y anticancerígenas de los
flavonoides, aunque lo que a nosotros nos interesa en este momento es si las
isoflavonas, como flavonoides que son, también comparten estas capacidades, tal
como algunos estudios sugieren y otros desmienten.
Tipos de fitoestrógenos
Las isoflavonas,
cuyos compuestos son modificados por la bacteria intestinal, son generalmente
absorbidas tal como son. Los lignanos, cuyos compuestos son convertidos
por la bacteria intestinal, tienen que descomponerse antes de ser absorbidos. Y
los coumestanos cuyo componente principal es el coumestrol.
Tipo de Fitoestrógeno
|
Compuestos comunes
|
Isoflavonas
|
Genisteína
y Daidzeína
|
Lignanos
|
Enterodiol
y Enterolactona
|
Coumestanos
|
Coumestrol
y Metoxicumestrol
|
Comparación
de estructuras químicas
|
Fuentes alimenticias
Las
isoflavonas se encuentran en la soya (fuente principal) y sus
derivados, también en lentejas, garbanzos y otras legumbres. Los lignanos son
componentes de la pared celular de muchas frutas y cereales como
la semilla de lino. Los coumestanos se encuentran principalmente en
el trébol rojo, semillas de girasol y alfalfa.
Consulte
las cantidades promedias en los cuadros de alimentos de fitoestrógenos.
Cómo consumirlos
Además
de la soya y sus derivados, el hinojo y fenogreco son otras fuentes que contienen altos
contenidos de fitoestrógenos. Podemos consumirlos medianteremedios caseros para preparar té de hinojo y té de fenogreco.
Cómo funcionan
Después
de consumirlos, su metabolismo se lleva a cabo mediante la hidrólisis
bacteriana en los intestinos delgado y grueso. Los que son absorbidos cumplen
el circuito entero hepático siendo transportados al hígado donde se combinan
con los ácidos glucurónico y sulfúrico.
Luego
son conducidos al torrente sanguíneo desde el cual se dirigen y se unen a los
receptores estrogénicos (RE alfa y RE beta), tales como los de las células
mamarias (RE alfa), a los cuales les transmiten señales de
crecimiento y multiplicación así como lo hace el
estrógeno, causando aumento de senos.
Por
esta razón, los fitoestrógenos pueden clasificarse como Moduladores Selectivos
de Receptores Estrogénicos (MSRE). Pero, a diferencia de la hormona, son
selectivos de determinados tejidos.
Tipos de soya.
La
soja, (Glicine max), originaria y todavía existente en forma salvaje
dentro del subgénero Glicine Soja en Japón, China Corea, Taiwan y Rusia, se
cultiva y consume en todo el mundo. Cultivada en un ciclo rotacional resulta
beneficiosa para el suelo debido al aporte de nitrógeno, sin embargo un monocultivo masivo de soja provoca
desequilibrios ecológicos. Se cultiva por la semilla, que tiene un alto
contenido proteico de un 40%, siendo el resto de la semilla aceite (20%)
carbohidratos (35%) y un 5% restante de cenizas. La mayoría de la proteína de
soja es relativamente resistente al calor. Esta estabilidad al calor permite
resistir la cocción a temperaturas elevadas a derivados de la soja.
Es
la soja una legumbre muy polivalente utilizada en la elaboración de muy
diversos productos considerados sustitutos de la carne debido a su alto nivel
proteico. El precio de la harina de soja va de hecho, ligado al precio de la
harina de pescado aumentado el precio de uno u otro producto según la escasez y
la demanda del otro. Entre los muchos productos derivados de la soja se pueden
citar el aceite de soja, la leche de soja, la salsa de soja, los brotes de
soja, el tofu, el miso, el poroto tausí, la harina de soja y los piensos
animales a base de soja.
Son
más de tres mil las variedades cultivadas de soja y se clasifican en 10 grupos
teniendo en cuenta su ciclo vital que va desde los 90 hasta los 200, siendo la
floración muy dependiente de la duración del día. Las variedades que más se
cultivan en España son Akashi, Amsoy, Azzurra, Calland, Canton, Gallarda, Katai,
Panter, etc.
Tabla 1. Variedades comerciales de soja agrupadas por grupos (Fuente: MAPA,
1973)
|
||
Grupo
|
Variedades
|
Ciclo (días)
|
00
|
Portage
|
90-95
|
0
|
Merit,
Traverse
|
105-110
|
I
|
Chippewa
64, Hark, Wirth
|
112-118
|
II
|
Harosoy
63, Lindarin 63, Amsoy, Corsoy, Beeson
|
122-128
|
III
|
Shelby,
Wayne
|
132-135
|
IV
|
Clark
63, Kent, Cutler, Calland
|
137-147
|
V
|
Hill,
Dare
|
152-163
|
VI
|
Lee
|
168-175
|
VII
|
Bragg
|
178-188
|
VIII
|
Hampton,
Hardee
|
190-195
|
BIBLIOGRAFIA
http://www.hola.com/salud/enciclopedia-salud/2010062045395/endocrinologia/generales/fitoestrogenos/
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2005/04/07/141029.php
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2005/04/07/141029.php



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